Vamos a mezclar agua con maizena, a ver qué pasa...
Al meter la mano...
Nos damos cuenta de que este fluido es un poco extraño...
El pobre, no resiste la presión y se endurece hasta volverse sólido, si le golpeas o ejerces presión sobre él. Sin embargo, si le tratas con dulzura y penetras en él con suavidad, se vuelve totalmente líquido. ¿Magia o ciencia?
No hay comentarios:
Publicar un comentario